Por qué no decir todos y todas

Por qué no decir todos y todas

En los últimos años, el lenguaje inclusivo se ha convertido en un tema de gran importancia en la sociedad. Una de las prácticas más comunes para incluir a todos los géneros es el uso de la expresión "todos y todas". Sin embargo, esta forma de hablar no es necesariamente la más inclusiva ni la más efectiva.

En este artículo, exploraremos las razones por las cuales no debemos decir "todos y todas", y cuáles son las alternativas más adecuadas para hablar de manera inclusiva y respetuosa.

Índice

Cómo utilizar correctamente todos o todos y todas

En la actualidad, es común escuchar en discursos y comunicaciones el uso de la expresión "todos y todas". Sin embargo, esta forma de hablar no es gramaticalmente correcta y puede resultar redundante e innecesaria.

Es importante tener en cuenta que, en español, el género masculino se utiliza como genérico para referirse a un grupo mixto de personas. Por lo tanto, si decimos "todos", ya estamos incluyendo tanto a hombres como a mujeres. No es necesario agregar "y todas" para hacer referencia a ambos géneros.

Además, el uso de "todos y todas" puede resultar pesado y poco elegante en el lenguaje escrito y hablado. Es preferible optar por una forma más sencilla y fluida de hablar, haciendo uso del género masculino como genérico.

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Cuándo se debe utilizar todos y todas

En muchas ocasiones, se utiliza la expresión "todos y todas" en lugar de sólo "todos" para referirse a un grupo de personas de ambos géneros. Sin embargo, esta práctica no es necesaria y puede incluso resultar innecesariamente repetitiva.

El uso de "todos y todas" puede ser considerado inclusivo y respetuoso, pero en realidad no es necesario especificar ambos géneros cuando el término "todos" ya incluye a todas las personas, independientemente de su género.

Además, el uso repetitivo de "todos y todas" puede resultar molesto y dificultar la fluidez del discurso. En lugar de ello, se puede utilizar un lenguaje inclusivo que no resulte repetitivo, como por ejemplo, utilizar el género neutro "todxs" o "todes".


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Qué significa todas y todos

En la actualidad, es común escuchar la frase "todas y todos" en discursos y comunicaciones oficiales en lugar de utilizar simplemente "todos". Esto se debe a un esfuerzo por parte de algunas personas y grupos para promover la igualdad de género y reconocer la presencia de mujeres en todos los ámbitos de la sociedad.

La inclusión de "todas y todos" en lugar de "todos" busca hacer explícita la presencia femenina en las oraciones y evitar la invisibilización de las mujeres en el lenguaje. Al utilizar sólo "todos", se corre el riesgo de que las mujeres sean dejadas de lado y no se les considere en la misma medida que a los hombres.

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Además, el uso de "todas y todos" también implica una postura más inclusiva hacia las personas no binarias o de género no conformista, que no se identifican necesariamente como masculinas o femeninas. En este sentido, "todas y todos" es una forma de reconocer la diversidad y evitar la exclusión de personas que no se sienten representadas por los binarios de género tradicionales.

Por otro lado, algunas personas argumentan que el uso de "todas y todos" puede resultar redundante y torpe, y que basta con utilizar sólo "todos" para referirse a todas las personas, independientemente de su género. Sin embargo, esto puede ser interpretado como una falta de sensibilidad hacia las desigualdades de género y la lucha por la igualdad.

Cómo referirse a ambos sexos de forma inclusiva

En la actualidad, es importante utilizar un lenguaje inclusivo que no excluya a ninguna persona por su género o identidad sexual. Una forma de hacerlo es evitando frases como "todos y todas" ya que esto puede ser excluyente para personas que no se identifican con alguno de estos géneros binarios.

En su lugar, se pueden utilizar términos más inclusivos como "todxs" o "todes" que abarcan a todas las identidades de género y orientaciones sexuales. También se puede optar por utilizar términos neutros como "personas" o "individuos" en lugar de palabras que impliquen un género específico.

Otra opción es utilizar términos genéricos como "amigos" o "compañeros" en lugar de referirse a un grupo exclusivamente masculino o femenino. De esta manera, se evita la exclusión de personas no binarias o de género no conforme.

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Es importante recordar que el lenguaje que utilizamos puede tener un impacto real en cómo las personas se sienten y son percibidas en la sociedad. Por lo tanto, es fundamental utilizar un lenguaje inclusivo y respetuoso con todas las identidades de género y orientaciones sexuales.

Gracias por leer nuestro artículo. Te invitamos a explorar otros contenidos similares a Por qué no decir todos y todas en la sección Inclusión.

Sofía Morales

Mi pasión radica en la búsqueda constante de la igualdad y la integración en todas sus manifestaciones. Me esfuerzo por difundir mensajes cargados de empatía y tolerancia, fomentando de esta manera una sociedad más abierta y reflexiva.

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